Archivos para 6 mayo, 2012

Vía http://periodismoenlinea.org

Aunque todos fuímos testigos que Dionisio Vilca buscó en solitario a su hijo César Vilca en la selva de Kiteni (Cusco), ayer el Ministerio del Interior se atribuyó el hallazgo del cuerpo del citado suboficial.

En un comunicado público, el Mininter aseguró que la búsqueda de Vilca fue “intensa y prologada”, lo cual fue desmentido por periodistas de Panamericana TV y el propio Dionisio Vilca.

El pasado martes, el padre del policía, denunció que las fuerzas del orden habían suspendido la búsqueda, sin embargo, hoy el Mininter da una versión equivocada a la opinión pública.

A continuación el comunicado completo del sector Interior.

El Ministerio del Interior y la Policía Nacional del Perú cumplen con informar a la opinión pública lo siguiente:

1. Hoy, a las 2:00 de la tarde aproximadamente, luego de una intensa y prolongada búsqueda por parte de las fuerzas del orden que costó la vida de otros tres efectivos, dos de la PNP y uno del EP, y dejó varios heridos, fue encontrado sin vida el suboficial César Antonio Vilca Vega.

2. El referido suboficial fue hallado en una pequeña comunidad de Alto Laguna, en el distrito de Vilcabamba, provincia de La Convención, Cusco, por una comitiva en la que se hallaban su padre y los dos comuneros que le dieron los primeros informes del paradero.

3. El cadáver se hallaba en posición de cúbito ventral y fue reconocido por su padre, Dionisio Vilca. La Policía Nacional, por su parte, hará las pericias necesarias para oficializar su identificación.

4. Como se sabe, el valeroso efectivo de la DINOES desapareció durante los operativos de búsqueda de 36 trabajadores del consorcio Camisea que habían sido secuestrados por delincuentes terroristas de Sendero Luminoso.

5. El Ministerio del Interior y la Policía Nacional del Perú expresan su más profundo pesar por este lamentable suceso y hacen llegar a sus familiares sus condolencias.

6. Luego de cumplir con los trámites de ley, el cuerpo del suboficial César Antonio Vilca será trasladado a Lima, donde se le rendirá los honores correspondientes y se le dará cristiana sepultura.

7. Cualquier otra información será dada a conocer oportunamente a la ciudadanía.

El héroe debe ser herido en combate y luego abandonado por el ejército en la espesura de una selva infestada de narcos y terroristas. Luego seguir los siguientes pasos:

Primero: No debe recibir ningún apoyo efectivo de búsqueda ni del EP ni de la PNP y esperar al que el propio padre busque sin más apoyo que el cese de operaciones por parte de las ‘fuerzas del orden’. Y a pesar de ello sí recibir el apoyo de colonos locales. Todo en  medio de una selva en la que el propio ejército dijo que no se podía recuperar al héroe de la nación herido en un enfrentamiento terrorista.

Segundo: El padre ha de encontrar y reconocer el cadáver mutilado hijo y velarlo in situ.

Tercero: recorrer la selva de regreso cargando en un costalillo los restos del hijo muerto.

Cuarto: En algún punto del camino -donde ya hay trocha- subir a un taxi con el cadáver.

Quinto: Llegar con el cuerpo sano pero con el alma destrozada a la comisaría más cercana y sorprender a todos los que no buscaron al soldado.

Sexto: Recibir minutos de silencio y cartelitos del mininter como homenaje.

Séptimo: Ser enterrado con honores.

Los héroes son importantes, nos sirven como referente de valentía y modelo a seguir. Son ejemplos de entrega, pero hay que resaltar -ojo- que no necesariamente todos los héroes son personas que se entregan y mueren, también lo hay que sobreviven.

Yo me pregunto: ¿Queremos héroes como el SO3 Vilca? No cuestiono que su entrega haya sido parte de un esfuerzo heroico en la lucha contra los terroristas. Acá lo cuestionable es si queremos tener  héroes nacidos de esa manera tan deplorable que le tocó vivir al caído en combate.  ¿Con ese abandono? El que alguien sea dejado atrás por el estado y luego sea rescatado por su propia familia, por culpa de la inoperatividad de un estado que muy poco se tomó la molestia no debe ser modelo. ¿La PNP no pudo encontrarlo y sí, su propio padre?  Eso es increíble. Una pregunta más: ¿Cuántos Vilcas más tendremos? ¿Cuántas historias más de este tipo, pero que no han sido contadas?

 

¡Honor a los que combaten y dan su esfuerzo y vida!

¡Vergüenza para quienes les dan tan poco por su sudor y su sangre!