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Revista Argumentos / IEP

Desde hace varios años, Julio Cotler ha sido un referente muy importante para quienes estaban y están interesados en, primero, entender lo que había sucedido en el Perú desde la elección de Alberto Fujimori en 1990 y su huída y renuncia en el 2000; y, segundo, en discutir y evaluar cuáles podrían ser los principales legados de esa experiencia en lo que vino después de la elecciones generales del 2001. Dado que el tema central de este número es la situación de la democracia en el Perú a veinte años del 5 de abril del 1992, nos pareció de mucha utilidad iniciar esta sección con una entrevista a él que sirviera de marco general a los artículos temáticos que también son parte de esta sección. En general, las respuestas de Cotler tienen la virtud no solo de regresar y aclarar algunos de los hitos más importantes de ese periodo, sino también de proponer un conjunto de preguntas sobre la naturaleza post-fujimorista de nuestra sociedad.
RODRIGO BARRENECHEA: Empecemos por el pasado. ¿Qué pasó el 5 de abril? ¿Qué reveló sobre la política peruana?
JULIO COTLER: La acusación de Susana Higuchi al gobierno de su esposo por corrupción determinó que Fujimori adelantara los planes militares de ultimar las instituciones republicanas aduciendo que los desprestigiados partidos, contra los que había emprendido una dura campaña de acusaciones, habían rechazado conceder atribuciones al Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) que debían permitir a los militares controlar políticamente al país, supuestamente para combatir, a como diera lugar, a Sendero y al Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA).
A su vez, esta decisión permitió a los tecnócratas ejecutar la política de estabilización a fondo, tal como los organismos multilaterales lo exigían y el Consenso de Washington lo indicaba. Creo que el Perú fue uno de los países que aplicó la política de estabilización más dura de la región, como para que no se dudara de que Fujimori había abandonado sus coqueteos populistas, motivo del apoyo que recibiría de las instituciones económicas y de los gobiernos extranjeros, así como del sector privado.
Mientras Montesinos era el agente político de los militares y los tecnócratas de los organismos multilaterales, Fujimori buscó y obtuvo el apoyo de poderes fácticos internacionales: el sector financiero internacional, los organismos de seguridad, dígase la CIA, Pentágono, los gobiernos más importantes, etc.
RB: Entonces, ¿es un sistema político que se encuentra sujeto a presiones demasiado fuertes y como desenlace se produce el autogolpe? ¿Esto se hubiera dado en cualquier sistema político con este tipo de presiones?
JC: El sistema político se encontraba tan desprestigiado y la economía tan quebrada que muchos aprobaban el autogolpe alegando que una situación excepcionalmente grave justificaba medidas igualmente excepcionales. Mismo Schmitt. ¿Qué hubiera pasado si Vargas Llosa hubiera presidido el Gobierno? Lo más probable es que, ante su negativa a seguir los planes militares, estos hubieran dado el golpe con el apoyo de amplios sectores sociales.
JORGE ARAGÓN: ¿Y qué pasa entonces después del 5 de abril? ¿Finalmente ese gobierno se aploma?
JC: A los pocos días del golpe, las encuestas otorgaron a Fujimori un nivel de aprobación insospechado, alrededor del 80%, lo que deja en claro que, desde entonces, los partidos y las instituciones cuentan con un elevado grado de descrédito. Además, ese apoyo se sustentaba en el descenso de la inflación y, por último, en la captura de Guzmán y el desmantelamiento de Sendero Luminoso y del MRTA, lo que viene a completar el rescate del Estado y del orden social, aunque sea a costa de los derechos humanos y la democracia.
JA: El fujimorismo reclama para sí una serie de éxitos; por ejemplo, el haber fundado el periodo actual de crecimiento de nuestra economía. ¿Qué piensas de esto?
JC: Pero claro, este crecimiento lo iniciaron y lo desarrollaron ellos sacrificando la participación de las empresas públicas (a diferencia del caso de la dictadura de Pinochet), permitiendo que las inversiones y la demanda externa fueran los agentes dinamizadores de la economía, y generando una creciente desigualdad económica.
JA: ¿Y era muy complicado hacer lo mismo en el marco de un régimen democrático? ¿Combatir a Sendero y detener la inflación?
JC: Sí, ciertamente era muy complicado en las condiciones por las que atravesaba el país, pero no imposible. De hecho, la captura de Guzmán fue obra de un grupo de inteligencia formado por el gobierno de García, que se desenvolvió de manera autónoma del aparato militar. Por otro lado, el Congreso concedió ciertas atribuciones para ejecutar el ajuste. Sin embargo, en el marco de la quiebra institucional, los militares perseguían participar en el Gobierno e impulsar una completa reformulación del Estado y la sociedad, repitiendo el plato del gobierno de las Fuerzas Armadas, coincidiendo con los tecnócratas, que requerían tener las manos libres para privatizar y desregular la economía.
Probablemente, en el caso de un gobierno de Vargas Llosa, la aplicación de la misma política económica de Fujimori hubiera procurado una reacción masiva y violenta que, por lo menos, habría paralizado su gestión. En cambio, Fujimori neutralizó y acabó con la oposición violando sistemáticamente los derechos humanos.
JA: Lo que dices suena a que el Estado peruano solo puede reformarse y ponerse a la ofensiva de una manera autoritaria. ¿Es tanto así?
JC: Parecería que en el Perú la consigna de “democratizar la sociedad por la vía autoritaria” es patrimonio de muy diferentes y contrastadas orientaciones políticas.
RB: Ya que hemos hablado del tema económico, ¿cuáles son los legados políticos o institucionales del fujimorismo? ¿Qué dejó como herencia a la política peruana después del 5 de abril?
JC: Durante los ochenta —“la década perdida”, mucho más en el Perú que en los otros países de América Latina—, la desintegración y el profundo desprestigio de las instituciones públicas favorecieron el resurgimiento con fuerza inusitada del personalismo político y el uso discrecional de los recursos públicos, que alientan  las formas tradicionales de corrupción, que se canalizan a través del amiguismo y el familismo. En la “salita del SIN” hemos visto cómo se tramitaban favores que antes se hacían de manera más discreta. En estas condiciones, la informalidad como actividad extra y/o antilegal es la regla de la inmensa mayoría, siguiendo el ejemplo de los poderosos. Solo con el retorno a la democracia a partir de 2000 se observa una crítica a tal comportamiento, pero todavía poco eficaz para eliminar tal conducta patrimonial.
JA: ¿El Estado peruano estuvo más cerca de la gente con Fujimori? ¿Ganó legitimidad?
JC: Sí, por cierto que llegó cerca a la población. Con la recuperación de la autoridad y del orden, el Estado penetró en el territorio y en la sociedad como no se había visto antes gracias a la colaboración externa: se recuperaron y construyeron las carreteras, postas médicas, colegios, asistencia pública; por primera vez había postas médicas por todos lados. Por otro lado, el presidente tenía un aparato que, todos los días, le organizaba visitas por todo el país, mientras él, muy serio, hacía como que tomaba nota de las necesidades de los pobladores.
JA: ¿Y qué pasó?
JC: Fundamentalmente que, como todo jefe patrimonial, Fujimori rechazó la idea de formar un partido hegemónico, aunque contaba en los programas sociales con muchos exapristas y excomunistas, lo que por cierto contó con el beneplácito de los militares, igualmente reacios a compartir el poder con políticos, como sucedió en la época de Velasco.
JA: Ahora quisiera preguntarte por la maquinaria que Fujimori y Montesinos implementaron para influir en la opinión pública, lo que, entre otras cosas, significó el control de la gran mayoría de medios de comunicación. ¿Te parece que llegaron a orientarla con un nivel de eficiencia que no se había visto antes? ¿En qué medida existieron ciertos márgenes de autonomía en la opinión pública de aquella época?
JC: Nunca antes se había llegado a tales niveles de control de la opinión pública, aunque la situación era muy diferente. Antes, digamos en los años cincuenta, había algunos pocos diarios y estaciones de radio, mientras que en los noventa eran muchos los periódicos, las radios, y la TV se agregaba para llegar a una población más amplia y diversa.
RB: Muchas veces hemos conversado sobre este tipo de maldición peruana de los “12 años”, según la cual no parece haber orden político que dure más de 12 años en el Perú. Este año se cumplen 12 desde el fin del fujimorato. ¿Hay algo que identificas diferente de este último ciclo postransición en relación con los anteriores?
JC: Yo diría que hay cosas totalmente nuevas. A partir de la lucha contra las dictaduras, un conjunto muy variado de actores políticos y sociales descubren el valor de la democracia y de los derechos humanos. Mientras que antes pocos asumían la defensa de esos valores, y por lo general se les asociaba con el pensamiento conservador, liberal, hoy en día intelectuales, políticos, sindicalistas que se proclaman de izquierda buscan realizar la transformación social que requiere el país en el marco de la democracia y los derechos humanos, motivo de encuentro con una nueva generación de liberales. Este hecho es fundamentalmente nuevo en el país y en la región, y claro, cuentan con el apoyo de importantes organizaciones internacionales y de amplios sectores de opinión mundiales. Por algo reciben tanta oposición de la derecha más cavernaria.
RB: Esto, tal como lo presentas, es un proceso que involucra élites y mundo internacional. ¿Cuánto de eso crees que ha calado en la sociedad en su conjunto?
JC: Todavía es una plataforma válida en reducidos grupos; sin embargo, los opuestos al Gobierno reclaman sus derechos ciudadanos, la democracia y los derechos humanos para validar su protesta y su reivindicación. Puede ser que sea una estratagema, pero penetra en la conciencia social. Pero incluso órganos que representan intereses particulares reclaman la defensa de las instituciones, puesto que el patrimonialismo puede ser un búmeran para muchos de esos intereses. Entonces, de alguna manera este tema ha entrado, ha calado.
RB: ¿Qué opinas de la posibilidad de un fujimorismo democrático? Levitsky sostiene que esto podría suceder con la intención de ampliar su base de apoyo, mientras que Meléndez cree que al menos en el mediano plazo un fujimorismo democrático es una contradicción en los términos, porque el núcleo de identidad de sus seguidores es autoritario.
JC: Bueno, pero el núcleo puede ser desbordado en cualquier momento. Mañana alguien puede tomar las banderas y quitárselas a Keiko, que parece tener ganas de entregárselas a alguien para ella poder seguir con su vida tranquila. Para hacer ese tipo de cambios se requiere contar con liderazgo que se proyecte más allá de Fujimori, que no sea personalista, y una cabeza que produzca ideas y capacidad para organizar a la gente, y nada de esto lo veo en el fujimorismo. El objetivo del fujimorismo es reivindicar ese gobierno, y retornar al Palacio de Gobierno. El sueño de venganza que tienen es poder repetir la noche de San Bartolomé. También hubo esperanzas de que el odriismo y el pradismo pudieran constituirse en el partido de la derecha, con el mismo objetivo…
JA: Durante muchos años, la mención de Alberto Fujimori o de la experiencia fujimorista era un referente casi obligado cada vez que se hablaba sobre política en el Perú. Considerando que han pasado ya varios años del fin de su gobierno, ¿qué tan posible es no tener que regresar necesariamente a su legado cada vez que se discuta sobre nuestro sistema político?
JC: Bueno, es que la identidad del país está signada por el fujimorismo. Como hemos dicho, la economía está marcada por las reformas que impuso, la política sigue el patrón personalista que implantó, y, por último, para que funcione el sistema político se requiere del aval de Fujimori: nombrar al Defensor del Pueblo o a los miembros del Tribunal Constitucional depende, en buena medida, de las negociaciones políticas que se lleven a cabo con su representación política.

* Julio Cotler es Antropólogo, investigador del IEP.
Jorge Aragón es Politólogo, investigador del IEP.
Rodrigo Barrenechea es Sociólogo, investigador del IEP.
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Ya no sólo es ‘el bueno de Castañeda’ junto a su vicepresidenta de medio millón de nuevos y jugosos soles, ahora Keiko trata de restarle importancia a la denuncia de su ex jefe de campaña en Junín,quien ha voz en cuello denunció el cobro de 200 dolaritos por ir en la plancha. Denuncias de este tipo, que no son producto de un rumor, sino hechas de manera abierta, con nombre y apellido del denunciante  dan mayor credibilidad al hecho.

(Peru.com).- En Huancayo, el empresario Moisés Guía Pianto renunció en forma irrevocable al cargo de jefe de campaña de la “Agrupación Política Fuerza 2011” tras formular una grave denuncia contra la congresista Keiko Fujimori.

Sostuvo que la hija del expresidente Alberto Fujimori lo engañó al incluir como representantes de la Región Junín en la lista congresal a los mismos “elementos fujimontesinistas” de la década del 90.

Guía Pianto sostuvo además que Keiko está subastando las postulaciones a una curul a un precio de hasta 200 mil dólares para ubicarse en los cinco primeros lugares. Reveló el emplazamiento que Keiko Fujimori le hizo el domingo último por teléfono: “Solo queda el quinto puesto, lo tomas o lo dejas”, le advirtió.

Amenazas de muerte

Dos llamadas vía teléfono móvil recibió Moisés Bartolomé Guía Pianto luego de su denuncia. “Tú y tu familia morirán”, le advirtió una voz masculina, según informa el diario ‘La República’.

“Si algo malo me sucede a mí y a mi familia, desde ya responsabilizo a Keiko Fujimori y Jaime Yoshiyama”, refirió el ingeniero de minas y empresario ferretero.

¿200 mil dólares de inversión con Keiko? ¿Medio millón de soles para una curul con Castañeda? Todo ello sin la certeza de necesariamente llegar al poder. ¡Vaya! Han de ser buenos los premios que el ‘Olimpo’  político depara a los elegidos.

 Vía el higado de marita

Leyendo la última entrevista a Keiko Fujimori por parte del diario Peru 21 no pude menos que sentir escalofríos… la nota puso al descubierto la orfandad de ideas de alguien que aspira a la Presidencia de la República.

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En tal nota, doña Keiko Fujimori aseguraba entre otras cosas y muy suelta de huesos, estar “totalmente” capacitada para gobernar el país, pues su “experiencia” como Primera Dama le sirvió de guía y “preparación” y sus estudios coronan lo que ella considera una instrucción y entrenamientos de primer nivel.

Resulta hasta anecdótico observar que doña Keiko considera estar calificada para ser presidenta porque estudió una maestría quizá pagada con nuestros impuestos, tal y como se sospecha, luego que no pueda explicar con documentos concretos, la fuente de financiación de sus estudios y los de sus hermanos en USA. 

Pero momento, momento ¿Venir a comparar y cuasi minimizar la tarea presidencial, cotejándola con las presentaciones parcas y frívolas de una Primera Dama? ¿Es que realmente Keiko tiene idea alguna de lo que significa el trabajo de un presidente? ¿En un país con una problemática tan compleja como el nuestro?

Con tales aseveraciones, aconsejo de manera urgente un repaso por esos renglones básicos concernientes a los deberes del Ejecutivo, que alguna vez todos aprendimos en las clases de Educación Cívica,  ¿O es que pensará acaso Keiko que el trabajo durante los cinco años de “su” gobierno consistirá en llenar las tacitas de leche a los niños de la Fundación por los Niños del Perú? ¿O quizá será martillear botellas de champaña en visita a puericultorios?

A la doña parece que los altos estudios realizados en una de las universidades más caras del mundo no le enseñaron que para que un país o conglomerado humano tenga crecimiento estable y/o desarrollo sostenible, se necesitan puntos de apoyo. En entrevistas, la vemos paporretear de uno que ella considera el “económico”, luego a instancias de quien la interrogue habla de lo “social” donde se circunscribe la educación, la salud, etc, etc. Y luego, ni ella ni sus “asesores de lujo” saben cual es el próximo punto de apoyo… se queda entre la Luna de Paita y el Sol de Piura. 

Con simples respuestas y hechos negativos cuestionables no se puede pretender tomar las riendas de un país.

¿Qué la hace merecedora siquiera a ser candidata? No tiene la catadura ética ni moral.

No Keiko… Y no es que siquiera le falte mucho… es que simplemente no tiene nada. 

¿Luego, realmente imagina Keiko que el haber usurpado el puesto de primera dama a Susana Higushi (su propia madre, de quien no tuvo la más mínima compasión ni solidaridad luego que ésta sufriera torturas) la hace merecedora de nuestra confianza para entregarle el puesto de administradora del gobierno?

Haciendo memoria, la Sra. Fujimori Higuchi ya era mayor de edad cuando su padre y Montesinos delinquían, es decir, era totalmente conciente de los actos de corrupción que se realizaban ante sus narices, los que validaba y aceptaba sin rechistar. No dijo nada durante los tiempos en donde la corrupción imperaba en el aparato estatal siendo “primera dama”… ¿por qué si tanto se jacta de lo mucho que aprendió durante esa época, no tuvo la sagacidad, perspicacia, valentía y claridad necesarias para, como su madre, identificar, cuestionar y denunciar los hechos delincuenciales de la administración de gobierno? Si no cumplió con el deber de velar por los intereses de los ciudadanos ¿ahora con que cara se lanza como candidata? 

Ni siendo congresista ha demostrado capacidad de gestión ni planeamiento a largo plazo, mucho menos poder de liderazgo, como lo tienen otros candidatos. Lo único” válido” en la agenda de su “plan de gobierno” sería el indulto a su padre…y quién sabe a Montesinos y compañía. Por lo demás, allí terminan sus ofrecimientos.

Haciendo un resumen, sus hechos y palabras demuestran su “talla”
Inconsistente, desmemoriada, ignorante de la realidad peruana, cínica, corrupta, oportunista, etc, etc, etc.
Pero analicemos…

¿Cómo financia sus estudios en USA con los S/ 2,200 que ganaba el padre? Asunto hasta ahora no esclarecido satisfactoriamente.

¿En dónde realiza sus prácticas universitarias? Dentro del internado de la salita del SIN, lugar el cual habitaba ella y su familia.
¿Quién es su asesor de lujo? Alberto Fujimori, preso, socio en la corrupción con Montesinos.

¿Cómo se comporta en una de las pruebas de ética y moral más fuertes de su “carrera” política? Rechaza ayudar a su madre, la sra. Susana Higushi, cuando esta era víctima de vejámenes por parte del padre y, al contrario, se pone al lado de este, suplantándola como primera dama.
¿Quién o qué financia su campaña al 2011? Incierto

¿Quiénes conforman parte de su cúpula de confianza? Entre ellos Carlos Raffo, impresentable acusado de corrupción y peculado por recibir U$/400 000 dólares de Montesinos.

Con todo aquello y en conclusión, la Sra. Fujimori no ha presentado ninguna propuesta seria para gobernar al Perú.
¿Será posible que la plataforma electorera presidencial siga tan venida a menos, que nos presente candidatos tan limitados, repetitivos e inútiles ávidos por gobernar[nos]? ¿No se supone que el “país avanza” y con éste, debería mejorar la calidad de las opciones presidenciales a presentarse?

Pareciera que naca la pirinaca… seguiremos esperando.

 la hígado

Vía www.pressperu.com

Lima.- A 18 años de producido el autogolpe del ex presidente Alberto Fujimori el 5 de abril de 1992, Demus Estudio para la Defensa de los Derechos de la Mujer, expresó su preocupación por el reavivamiento de prácticas nocivas para la democracia, que eran pan de cada día durante la dictadura impuesta por el ex mandatario y su socio Vladimiro Montesinos.

Jeannette Llaja, directora de la institución feminista, sostuvo que si bien los responsables de uno de los periodos más oscuros de nuestra historia se encuentran presos y cumpliendo condenas impuestas en el marco de un debido proceso, es evidente que su pensamiento perverso, corrupto y antidemocrático sigue vigente y haciéndose más evidente a medida que se eleva la temperatura electoral.

“Hemos asistido a un sucesivo cambio de tiendas políticas de alcaldes que han abandonado sus orígenes partidarios por ofertas seguramente más tentadoras, escuchamos y leemos con frecuencia que se quiere colocar la eficiencia técnica por encima de los principios democráticos y de respeto a los derechos humanos, y quienes son la voz del fujimorismo pretenden distanciarse de los horrores de la dictadura responsabilizando sólo a Montesinos”, afirmó.

Añadió que es importante que la ciudadanía se mantenga alerta frente a esta arremetida de argumentos que a través de los medios de comunicación pretenden –ad portas de la próxima contienda electoral- eludir los impactos negativos de la dictadura fuji montesinista para el país, la democracia y la vigencia de los derechos fundamentales de las personas.

En particular recordó la situación de las mujeres que en el segundo periodo del ex mandatario fueron víctimas de esterilización forzada como parte de la política pública de salud aplicada por los ministros Eduardo Yong Motta, Marino Costa Bauer y Alejandro Aguinaga, actualmente congresista de la bancada fujimorista.

Como se recuerda, en ese periodo y en aplicación del Programa Nacional de Salud Reproductiva y Familiar del gobierno, miles de mujeres fueron sometidas a la mal llamada Anticoncepción Quirúrgica Voluntaria, siendo las principales víctimas  pobladoras de Piura, Cusco, Huancavelica y Cajamarca con escaso nivel de instrucción y en situación de pobreza, muchas de ellas quechuahablantes y de zonas rurales.

Dicha política pública no sólo violentó los derechos reproductivos de estas peruanas sino que causó la muerte a por lo menos 10, entre las que figura Mamérita Mestanza. El Estado asumió su responsabilidad en este caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y se  comprometió a sancionar a los responsables, compromiso que hasta ahora no cumple.

Jeannette Llaja indicó que pese a que en el 2002 se iniciaron investigaciones en el Ministerio Público en base a 2074 denuncias de esterilización forzada, estás se archivaron el año pasado, lo que deja pendiente la tarea de romper el cerco de la impunidad.
(PRESSPERU)

Vía facebook de No a Keiko

¡EL REGRESO DE LOS MUERTOS VIVIENTES! Crousillat, Alex Kouri, Beto Kouri, Absalón, Cuculiza, Tudela, Keiko y toda la mancha fujimontesinista. Una nueva genialidad de Carlín

Este es un correo que ahora circula por la red



LOS ARGUMENTOS HISTORICOS REAFIRMAN LA OPINION SOBRE  KEIKO FUJIMORI. NUNCA FUE MUJER CON VALORES. SE PUSO JUNTO AL  PODER Y LA MAFIA DEJANDO QUE A SU MADRE LA TRATARAN COMO ORATE, LA DEJÓ SOLA, JALANDO A SUS 3 HERMANOS MENORES A LA “CASA DEL PODER”.
NUNCA SE PRONUNCIÓ EN DEFENSA DE SU MADRE.
VIVIÓ CON SUS HERMANOS EN EL EXTRANJERO ESTUDIANDO CON DINERO DEL ESTADO PERUANO QUE BIEN PODRÍAN PALIAR LAS NECESIDADES DE ESOS NIÑOS QUE MUEREN DE FRIO EN LAS ALTURAS DEL PERÚ.

NO ES BUENA HIJA, NO ES BUENA CIUDADANA. NO PUEDE SER NI REMOTAMENTE LA QUE SE HAGA CARGO DE LA PRESIDENCIA (DE NUESTRO AMNÉSICO PERÚ).

César Hildebrandt:

La hija del ladrón

El Perú tiene varias marcas mundiales en su haber.

La marca mundial del narcisismo idiota -categoría pecho y espalda, nado sincronizado, estilo mariposa-, por ejemplo. Narcisismo idiota que se expresa en la frase “Dios es peruano”, o en la creencia de que nuestra comida es insuperable, nuestros paisajes son únicos y nuestro folclore no tiene pares.

Los peruanos somos como los brasileños. Lo único que nos diferencia es que no hemos ganado cinco veces el campeonato mundial de fútbol ni hemos tenido a Ayrton Senna -para no hablar de la industria aeronáutica brasileña, del tamaño de su PBI y de las cualidades humanas y éticas de Lula-.

Lo curioso es que si un observador imparcial llegara a estas tierras y preguntara a la gente -la gente de este gran pueblo que se supone que somos- por quién votaría en las próximas elecciones, 22 por ciento de los que contestaran dirían: “Keiko Fujimori”. Y entonces ese observador se caería de espaldas.

Porque Keiko Fujimori Higuchi es hija del delincuente convicto Alberto Fujimori Fujimori -alias Kenya Fujimori, alias Presidente de la República, alias Pacificador y alias Su Excelencia-, merecedor de tres condenas que suman 38 años de carcelería efectiva.

Este ladrón que robaba en sacos, este asesino que empleaba armas del Estado, este peruano que se hizo japonés para eludir la justicia, este japonés que fingió ser peruano para gobernar, este cónyuge que encerró a su cónyuge cuando ésta lo denunció por robar donaciones japonesas, este resumen de todas las taras yakuzo-peruvianas que uno puede imaginar, es el padre de quien se perfila como la próxima mandataria de la nación (así, todo con minúsculas).

Y no es que la señora Keiko haya huido de su ADN ni de la maldición de la herencia. Porque la señorita Keiko estudió en Boston con dinero robado por su padre, felonía que ejecutaba Vladimiro Montesinos pero que mandaba hacer el propio Alberto Fujimori.

Y eso sería una mancha muy fea en cualquier país donde la decencia fuera un requisito para entrar a política.

No es una mancha, sin embargo, en el Perú. Porque en este país, de aparente enorme ego, se tolera todo.

Se tolera, por ejemplo, que el programa político de la señora Keiko se resuma en este grito clanesco: “¡indulto para mi papá!” (con lo que el Perú no tendrá una presidenta sino una alcaide y seremos, por fin, lo que Saravá siempre soñó que fuéramos: un vasto Lurigancho).

Porque si Dios es peruano, como dicen los huachafos, entonces Satanás también pasó por la Reniec.

!!!!QUE DIOS NOS LIBRE!!!

POST DATA:

Reenvía esta nota a tus amistades, porque de nosotros depende elegir al futuro gobernante de nuestro país. Esa decisión debe obedecer a una reflexión madura y objetiva.
Ten presente que sólo por casualidad ninguno de las víctimas de La Cantuta o Barrios Altos fue uno de los tuyos o tú mism@. Por eso, no permitamos que la dictadura regrese a gobernar nuestro país.